Mickey Mouse, un ratón… por los pelos

Pocos son, en todo el planeta, quienes no reconocerían al ratón Mickey. Pero son algunos menos los que saben que, de no haber sido por un mal acuerdo comercial ocurrido en los años 20, tal vez estaríamos hablando del conejo Oswald, en lugar del ratón Mickey.

Walt Disney había producido “Las comedias de Alicia”, en las que se mezclaba animación con personajes de carne y hueso. Nos cuenta el historiador del cine y escritor J.B. Kaufman que “Las Comedias de Alicia habían tenido bastante éxito, pero en 1927 Walt se cansó del formato imagen real/animación y finalizó la serie para poder hacer películas de dibujos animados”.

Para empezar, la nueva estrella de los dibujos no podía ser un gato, ya que el mercado se hallaba saturado de ellos: Félix, Krazy Kat, el propio gato de Alicia… Es por eso que se decidieron por un conejo: Oswald, el conejo afortunado. Eso de afortunado se refería a la superstición que dice que las patas de conejo son buenos talismanes. De hecho, en uno de los primeros episodios de la serie el protagonista se arranca una pata y se la frota para darse suerte.

Un mal socio que hizo mucho bien

Disney dejó que los directivos de Universal eligieran el nombre, que salió de un sorteo en el que retiraban papeles de un sombrero. Más complicado fue dar con la imagen del conejo, para la que hicieron falta un par de intentos. En todo caso, aunque Oswald llegara antes que Mickey, los parecidos están claros.

Eso sí: por similares que sean en imagen, las personalidades son muy diferentes: Tal como afirma Becky Cline, directora de archivos de Walt Disney: “No están muy lejos en sus características físicas, pero yo creo que en cuanto a personalidad se parecían más al principio” y, añade Cline, “Mickey era un poco más travieso y juguetón de lo que es ahora. Mickey es más caballero que Oswald, que era una especie de granuja, un donjuán”.

¿Por qué, entonces, acabó Mickey siendo mundialmente famoso y Owwald condenado al ostracismo? Pues, porque en menos de un año, Charles Mintz, distribuidor del conejo había desplazado a Disney y se había quedado con los derechos de la serie.

Crecerse ante el castigo

Ante el disgusto, Walter Elias no se vino abajo. Citamos ahora a Diane Disney-Miller, hija del genio, que recuerda estas palabras de su padre: “Al diablo con todos los Oswalds abominables. Cuando desarrollemos a Mickey, los venceremos con calidad”. Con todo, Oswald aún disfrutó de un largo periodo de éxito de una década. Después, Oswald caía en el ostracismo y Mickey se convertía en una estrella.

El siguiente capítulo ocurre 78 años más tarde, cuando la compañía recompra a Universal los derechos del personaje. En Febrero de 2006, el director ejecutivo de Disney, Bob Iger recupera a Oswald de la Universal a cambio del traspaso del comentarista deportivo Al Michaels a la NBC.

El conejo afortunado es copartícipe en la actualidad de una serie de videojuegos llamada Epic Mickey, cuya trama tiene lugar en un mundo en el que viven los personajes olvidados de Disney.

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